La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez





"Las muertas de Juárez" horrorizan. Una larga lista de feminicidios que vienen ocurriendo en Ciudad Juárez, México, desde aproximadamente 1993 nos obligan a pensar qué ocurre en ese lugar. Hay acusados a quienes la gente del lugar no reconoce como verdaderos culpables. La prensa solo habla de móvil sexual. Todos conocen, pero omiten, cuál es y cómo funciona el segundo Estado.

En este contexto, Rita Segato plantea una hipótesis: estos crímenes no son feminicidios comunes. En el cuerpo de las víctimas se escribe un código de poder. Además de la violencia instrumental aparece otro tipo de violencia: la violencia expresiva.

El victimario deja un mensaje con un doble destinatario. Por un lado están las víctimas. Por el otro, los pares, aliados o enemigos, a quienes se les habla para recordar quién tiene el poder sobre el territorio. Dominación sobre los cuerpos, dominación sobre el terreno.

Los asesinatos de mujeres de Juárez son crímenes de impunidad. "Soy impune porque nadie puede juzgarme. Soy el juez y soy la ley". Muestran el poder de este segundo Estado, que existe, además, en connivencia, en red, con agentes del Estado. Por eso la sentencia: nunca se obtendrá justicia.

¿Qué hacer? La autora se lo pregunta. Reconocer que existe ese código. Leer en los cuerpos la firma del victimario. Desentrañar a partir de ahí de dónde proviene ese ritual de muerte y violaciones multitudinarias. Y repensar qué esperar si la justicia no puede llegar; conformarse o no con la paz, saber a qué estamos dispuestos a cambio de que esto cese.

A este análisis le sigue una conversación con la autora, en la misma línea, para seguir pensando la violencia en Argentina y en toda América Latina.

Libro breve, profundo en su capacidad argumentativa y claro en la lectura que hace sobre la violencia, los cuerpos y el poder.